«Ay, ni te imaginas
cuánto esperaba que ocurriera esto. Que por fin alguien en este mundo me
entiende, ¡qué difícil encontrar una persona cuerda que no juzgue por
apariencias ni palabras sueltas! ¡Que te hable de una forma diferente a los
demás, que te lleve a otra realidad totalmente distinta en tan solo un
instante! ¡Que me quiera por lo que soy, no por lo que hago ni lo que escribo!
Paso de vivir de ilusiones ahora que las ilusiones me las proporciona alguien y
no nada. Vivir de nada, de eso solía subsistir. Y ahora sí, eso. Paso . Lléname
de alas que ya me ilusiono solo, tranquilo. Tú hazme sentir que de lo demás ya
me encargo yo. O no. »
(Narra Niall)
Llevaba mucho tiempo no, muchísimo, sin ver a Ángela. Ya
tenía ganas de llegar a la casa de los chicos.
- ¿Cuántas gominolas has comprado Harry? ¿Piensas en matarme
a base de azúcar?
- No las ha comprado él. - una pequeña figura alzo su cabeza
por encima de mi hombro- Las he comprado yo y mi intención no es matarte.
- ¿Eres una chica dulce? - sonreí.
- Más bien lo contrario, por eso lo combato comiendo
gominolas. - sonrió- No te olvides de los lacasitos que están en el armario de
la esquina. - dijo cogiendo unos vasos y llevándolos al salón.
Era la hora de la cena, habíamos pasado uno de los mejores
días de mi vida. Cuando llegué a Londres Louis y Ángela me vinieron a buscar y
desde entonces no habíamos parado en casa. Estuvimos comiendo fuera, varias
personas nos habían parado para hacernos una foto y Ángela contestaba con una
amplia sonrisa cuando le ofrecían una cámara de fotos para que ella la hiciera.
Por la tarde paramos a comprar un helado, sí ya lo sé en pleno diciembre no es
muy normal pero Ángela quería un McFlurry y ninguno se pudo resistir por lo que
pasamos parte de la tarde en al McDonald's de Picadilly. Antes de irnos a casa
entramos en la tienda de M&M's y arrasamos con todos.
- ¿Te ayudo en algo Nialler?
- No, ya tengo todo Zayn, pero gracias.
- Muy bien, pues voy al salón con los demás. - cogí los
lacasitos del armario y salí de la cocina detrás de Zayn.
Me senté en el sofá, justo al lado de Ángela, donde quedaba
un hueco libre. Louis estaba poniendo
música en el otro lado del salón, Zayn y Liam hablaban no se muy bien de qué
pero debía de ser algo gracioso porque se estaban riendo, enfrente tenía a
Harry que estaba con el móvil entre las manos, seguramente hablando con alguien
o simplemente leyendo tweets. Ángela se había acomodado en mi regazo comiendo
sus lacasitos mientras yo la observaba y la peinaba suavemente.
- Bueno y este es todo el plan que tenemos para celebrar mi
cumpleaños. - dijo Louis volviendo, había puesto música a tope que resonaba por
toda la casa. - Pues menuda mierda. - se quedó pensativo durante un momento y
siguió hablando. - Voy a por una cerveza, ¿alguien más quiere?
- Yo sí Boo. - dijo Harry y se levantó del sofá acompañando
a Louis a la cocina.
- ¿Tú no bebes? - me preguntó Ángela en voz baja girando
levemente la cabeza para poder mirarme a los ojos.
- Bueno... digamos que… no me he levantado a por una por no
desacomodarte. - sonreí.
- No te preocupes, ya voy yo a por ellas. - sonrió levemente
y se levantó.
Louis, Harry y Ángela volvieron con cervezas para todos.
Ángela se estaba riendo de las caras que estaba poniendo Louis, su risa era una
de sus perfecciones, tan dulce y acompasada, tan pegadiza que solo con oírla te
sentías bien.
- Voy a por unas cartas para jugar a algo. - dijo Louis
mientras dejaba los botellines que llevaba sobre la mesa.
Pasaba la noche y a cada minuto que pasaba estábamos peor,
habíamos pasado de unas cervezas y habíamos acabado por chupitos de tequila.
- ¡Chicooooooooooooosss! Os quiero tíos, sois los mejores.
Abrazo en grupo. - gritó Zayn y todos no tiramos encima suyo.
- Chicos, quitad de encima que me estoy meando. - gritó
Ángela desde debajo del sandwich humano.
Todos nos levantamos y Ángela salio corriendo dirección al
baño mientras se reía.
- Joder Nialler vamos que la tienes a huevo. - dijo Harry
mientras se reía. Reí era al único que le había dicho lo que me pasaba con
Ángela, aunque tenía la sensación de que todos lo sabían.
- Venga chicos, relajaros. - dijo Liam, él era el único que
no había bebido nada.
Ángela apareció por la puerta y se tiró encima de Zayn y
empezó a llenarle la cara de besos. Louis empezó a poner morritos y todos
reímos.
- ¿Queréis que os dejemos intimidad? - dijo Louis. - Por mi
no hay problema. - rió.
- Tranquilo Lou, yo con Zayn nada. - rió Ángela - Es como si
fuera mi hermano.
- Bueno, qué tal si hacemos algo.
- Algo como qué Louis. - pregunté.
- ¿Una botella? -
respondió con mirada picara mientras me miraba a mi y a Ángela y rió.
- A mi me parece buena idea. - dijo Harry.
- Un momento. Soy la única chica.- contestó Ángela. -
¿Siempre me va a tocar tirar a mi?
- Muy bien chica lista. - rió Louis - Míralo por el lado
bueno, vas a pillar con 5 bombones en una misma noche. - todos reímos.
- No sé si es lo más conveniente según estáis. - dijo Liam.
- Vamos Liam, que yo te quiero dar un beso. - le contestó
Ángela. - Venga, empezamos.
Hicimos un pequeño circulo en medio del salón apartando la
mesa hacia un lado. Ángela cogió una de las botellas vacías que había por allí
y comenzó a tirar. Mientras la botella giraba quedamos que el juego terminaría
cuando todos nos habríamos llevado al menos un beso.
El primer sitio en el que la botella paró fue en el de Zayn.
- Vamos a ver si es verdad que para ti Zayn es como un
hermano. - soltó Louis antes de que Ángela y Zayn se besaran.- Si no hay lengua
el beso es invalido, ya de antemano te aviso.
No estaba muy seguro de como me iba a sentar eso de que
Ángela besara a cada uno de los chicos. No me hacía mucha gracia y menos que
fuese delante de mis propias narices pero bueno, tampoco podía hacer nada.
Ángela se abalanzó encima de Zayn mientras se reía y le
plantó un beso en todos los morros y lo tumbó en el suelo.
- Bueno bueno, como un hermano decía, pues menos mal.- Ángela rió y se incorporó de nuevo.
- Venga, seguimos. - la botella giró de nuevo esta vez
apuntando hacia mi. - Oh mi niño, ven aquí.
El beso comenzó siendo lento, un simple beso, hasta que
Ángela comenzó a subir su mano por debajo de mi camiseta dibujándome pequeños
círculos en la espalda con sus dedos erizándome la piel. la cogí y la acerqué
más a mi, por un momento olvidé que los chicos estaban observándonos y me
sumergí en el beso. Era suave y cálido a la vez que húmedo y escalofriante, el
beso cada vez se intensificaba más hasta que oí toser a Harry. Ángela se alejo
sonriendo y volvió a tirar.
Sin duda el mejor beso de mi vida.
(Narra Harry)
Vale, tenía asumido que Ángela no iba a ser para mi, que
ella tenía que estar con Niall, que yo quería que estuviera con Niall, pero
juro por mi madre que es lo más sagrado que tengo que no ha habido cosa que más
me haya costado soportar que ver a Ángela y Niall besarse.
Había aguantado que Niall y Ángela hubieran pasado toda la
noche justos en el sofá y que incluso Ángela besara a Zayn, pero necesitaba que
acabara ya el día. Tenía demasiadas emociones acumuladas y mis condiciones no
eran las más adecuadas.
- Creo que me voy a ir a la cama.
- ¿Te vas a ir sin tu beso? - me preguntó Boo.
- Estoy muy cansado. - mentí, necesitaba irme del salón. -
Necesito dormir.
- Está bien, buenas noches.
- Buenas noches Harry.
- Buenas noches.
- Buenas noches chicos, hasta mañana.
Me dirigí a mi habitación y me quité el pantalón, luego
Louis se quejaba de que siempre iba desnudo por casa pero es que el tío ponía
la calefacción a tope y yo me cocía. Entré al baño a lavarme un poco la cara,
necesitaba espabilar un poco antes de dormirme y despejarme de todo lo ocurrido
esta noche. Cuando salí del baño una pequeña figura estaba sentada a los pies
de mi cama.
- Hola Haroldo. - sonrió. - Había pensado que querrías tu
beso de buenas noches.
- Un beso de una pequeñaja insoportable, ¿qué te hace pensar
eso? - Ángela se acercó poco a poco a mi.
- ¿Eso quiere decir que no lo quieres? - paso sus brazos por
mi cuello agarrándome y dejando nuestras caras a pocos centímetros, rió.
- Ángela... - reí, el alcohol todavía corría por mis venas y
en estos momentos lo que más deseaba era besarla. - No estamos lo que se dice
muy bien y no quiero que mañana nos arrepintamos de nada.
- Yo no me voy a arrepentir de nada. ¿Tú? - me miraba
fijamente a los ojos mientras se mordía el labio inferior.
- ¿Y Niall?
- Esta durmiendo. Todos están durmiendo. - empezó a sumergir
su mano en mi pelo y a acercarse a mi, ya no podía soportarlo lo necesitaba,
necesitaba sentir sus labios. Nos fundimos en un beso, en un perfecto beso,
cogí a Ángela de los muslos y la subí a mi cadera, el beso se intensificó, yo
podía parar de besar sus labios, eran droga para mi, necesitaba sentirlos
contra los míos. Dejé a Ángela encima de la cama, se metió debajo de las
sábanas.
- No puedes dormir aquí Ángela.
- ¿Por qué no? - rió.
- Pues porque... porque no y punto.
- Qué pasa Haroldo, ¿tienes miedo a no ser tan fuerte como
para poder dormir conmigo en la misma cama?