«No sé si hace falta recordar, o si me merece
la pena estar así mucho más, no sé. Sólo sé que el tiempo me dará la razón el
día que piense que me estoy equivocando, pero estoy tan roto que ya no sé
distinguir de lo que me convenga o no. Soy tan inestable, que me da por pensar
cosas imposibles y bueno, ya sabes, yo soy muy de imposibles. Sino, ¿por qué
estaría escribiendo esto? Pensando esto. Tanto tiempo... y te quiero aquí por
muy imposible que lo veas. Es lo que hay. Te arriesgas conmigo o qué.»
(Narra Harry)
Me desperté con un
fuerte dolor de cabeza, posiblemente por el descontrol de la noche anterior.
Tenía a Ángela tumbada a mi lado en la cama, con su cabeza apoyada en
mi pecho, sus brazos alrededor de mi cintura y sus piernas entrelazadas con las
mías. Dormía plácidamente, con una sonrisa dibujada en su cara.
- Siempre tan
perfecta, hasta cuando duermes. - susurré en su oído.
Levante suavemente su
cabeza dejándola sobre la almohada, escapé de sus piernas y
la dejé acurrucada con sus brazos debajo de la cabeza.
Me levante
cuidadosamente con miedo a hacer algún ruido que pudiera despertarla y me
dirigí al baño para darme una ducha antes de desayunar.
Al entrar me
quede observándome al espejo, estaba completamente despeinado. Sonreí
al recordar el beso que Ángela me había dado la noche anterior, en cuanto a lo
que ocurrió después fue extraño, tenía el corazón partido en dos. Quizás no
tendría que haberla dejado dormir conmigo, quizás tendría que haber rechazado
ese segundo beso que me dio y quizás no debería pensar más en ella, pero era
inevitable.
Sus ojos, su sonrisa,
su voz, sus pequeñas manos dibujando pequeños circulitos sobre mi pecho
mientras intentaba dormirse con su cabeza apoyada en mi, por una vez en todo el
día había sentido todo lo que llevaba evitando desde que la conocí y no me
arrepentía.
Sacudí mi cabeza
delante del espejo y me convencí de que ahora en adelante esto no volvería a
pasar. Me metí a la ducha.Salí de la ducha, Ángela seguía dormida, me puse unos
boxers y fui a la cocina a desayunar.
Louis ya estaba
despierto, apoyado en la barra de la cocina tomándose su taza de té
como todas las mañanas.
- Buenos días Harry.
- Buenos días Boo. -
dije bostezando.
- ¿Has dormido bien
acompañado hoy? - dijo Louis después de beber un ligero trago de su té.
- ¿A qué te refieres?
- abrí uno de los armario de las galletas y alcancé un paquete de las de
chocolate.
- Vamos Harry, según
me desperté fui a la habitación de Ángela para despertarla y mira tú por donde
no estaba allí. ¿No tienes nada que decir? - intenté hacerme el loco pero Louis
me conocía demasiado bien - Solo quiero que tengas cuidado, al menos mientras
Nialler esté aquí.
- Lo sé Boo, lo sé.
Pero es que es difícil.
Liam apareció por la
puerta de la cocina frotándose los ojos y bostezando.
- Buenos días chicos.
-Buenos días Liam.
- Buenos días. Me voy
a cambiar y voy a salir un rato a correr. - dijo Boo - Pórtate bien
Harry. - dijo mientras me revolvía los rizos y salía en dirección a su
habitación.
- ¿Qué quieres para
desayunar Liam?
- Un chocolate, por
favor. - sonrió y se sentó en una de las sillas de la barra de la cocina.
- Que sean dos. -
apareció Niall por la puerta completamente despeinado.
- Está bien. - Niall
se sentó al lado de Liam y ambos me miraban como preparaba el desayuno.
- Quizás debería ir a
despertar a Ángela. - dijo Niall. - No creo que la guste perderse el desayuno.
- No. - respondí
rápidamente. - Seguramente esté cansada, ayer fue una noche muy larga y no creo
que la guste que la despierten.
- Tiene un mal
despertar. - dijo Zayn bostezando y apoyado en el marco de la puerta. - Os lo
digo por experiencia.
- Pero es por una
buena causa, no creo que la moleste que la despierte si es para desayunar. -
dijo Niall.
- Es mejor que se
despierte ella. - respondí mientras pensaba como frenar a Niall para
que no fuera a despertar a Ángela y que no descubriera que no había dormido en
su habitación sino en la mía. - Yo mismo le haré después el desayuno.
Zayn pasó a mi lado,
cogiendo el paquete de galletas que yo había empezado antes
y lanzándome una mirada con la que supe que el sabía donde estaba
Ángela, sabía que ella había dormido en mi cama, seguramente paso por su
habitación antes de venir a la cocina y al no encontrarla allí la buscó en las
demás habitaciones.
- ¿Queréis una
galleta? - dijo Zayn sentándose en el último asiento que quedaba.
- Yo sí. - respondió
una voz desde la puerta de la cocina. - Buenos días chicos. - bostezó y le robo
el paquete de galletas a Zayn, se sentó en la encimera mientras sacaba una
galleta y me miraba atenta. - Vaya hoy hay chocolate para desayunar, gracias
rulos. - me agitó el pelo.
- Me puedes alcanzar
las tazas de ese armario Ángela.
- Claro Haroldo. -
abrió el armario y alzó su mano acercándome una a una las tazas que había
en la estantería.
Después de desayunar
me fui a mi habitación a hacer la cama dejando a los chicos y a Ángela en la
cocina, abrí la ventana y escuche como la puerta se cerraba, pensé que había
sido por que al haber abierto la ventana se había hecho corriente pero al
girarme encontré a Ángela apoyada en la puerta sonriendo.
- He pensado que
debería ayudarte a hacer la cama. - dijo haciendo un silencio para que yo
contestara, pero no lo hice. - Después de todo, he sido yo la que la ha
deshecho. - no dije nada y me puse estirar las sábanas. - ¿No vas a hablarme
Harry? ¿No tienes nada que decir?
- ¿Qué se supone que
tengo que decirte? - alcé mi mirada encontrando a sus preciosos ojos
verdes mirándome - ¿Qué me arrepiento de lo que pasó ayer? No se me
da bien mentir Ángela.
- Yo... Bueno... No me
refería a eso. - se puso al otro lado de la cama ayudándome a estirar
bien las sábanas. - Yo... Tampoco me arrepiento de nada Harry.. - suspiró. -
¿Tú sabías lo de Niall verdad? - asentí.
Terminamos de hacer la
cama en silencio. Estábamos los dos de pie junto a la cama,
sin nada que decir.
- Él me ha pedido
salir después de desayunar Harry. - no dije nada. - A eso me refería
antes, ¿no me vas a decir nada?
Hice un silencio, ¿me
estaba pidiendo que la dijera que le rechazara? ¿Quería que le diese mi opinión
sobre lo que debería hacer? Ella era de Niall, contuve una lágrima que me iba
caer por la mejilla y la contesté.
- Sed felices.