jueves, 29 de agosto de 2013

Capítulo 12.

«No sé si hace falta recordar, o si me merece la pena estar así mucho más, no sé. Sólo sé que el tiempo me dará la razón el día que piense que me estoy equivocando, pero estoy tan roto que ya no sé distinguir de lo que me convenga o no. Soy tan inestable, que me da por pensar cosas imposibles y bueno, ya sabes, yo soy muy de imposibles. Sino, ¿por qué estaría escribiendo esto? Pensando esto. Tanto tiempo... y te quiero aquí por muy imposible que lo veas. Es lo que hay. Te arriesgas conmigo o qué.»


(Narra Harry)
Me desperté con un fuerte dolor de cabeza, posiblemente por el descontrol de la noche anterior. Tenía a Ángela tumbada a mi lado en la cama, con su cabeza apoyada en mi pecho, sus brazos alrededor de mi cintura y sus piernas entrelazadas con las mías. Dormía plácidamente, con una sonrisa dibujada en su cara.
- Siempre tan perfecta, hasta cuando duermes. - susurré en su oído.
Levante suavemente su cabeza dejándola sobre la almohada, escapé de sus piernas y la dejé acurrucada con sus brazos debajo de la cabeza.
Me levante cuidadosamente con miedo a hacer algún ruido que pudiera despertarla y me dirigí al baño para darme una ducha antes de desayunar.
Al entrar me quede observándome al espejo, estaba completamente despeinado. Sonreí al recordar el beso que Ángela me había dado la noche anterior, en cuanto a lo que ocurrió después fue extraño, tenía el corazón partido en dos. Quizás no tendría que haberla dejado dormir conmigo, quizás tendría que haber rechazado ese segundo beso que me dio y quizás no debería pensar más en ella, pero era inevitable.
Sus ojos, su sonrisa, su voz, sus pequeñas manos dibujando pequeños circulitos sobre mi pecho mientras intentaba dormirse con su cabeza apoyada en mi, por una vez en todo el día había sentido todo lo que llevaba evitando desde que la conocí y no me arrepentía.
Sacudí mi cabeza delante del espejo y me convencí de que ahora en adelante esto no volvería a pasar. Me metí a la ducha.Salí de la ducha, Ángela seguía dormida, me puse unos boxers y fui a la cocina a desayunar.
Louis ya estaba despierto, apoyado en la barra de la cocina tomándose su taza de té como todas las mañanas.
- Buenos días Harry.
- Buenos días Boo. - dije bostezando.
- ¿Has dormido bien acompañado hoy? - dijo Louis después de beber un ligero trago de su té.
- ¿A qué te refieres? - abrí uno de los armario de las galletas y alcancé un paquete de las de chocolate.
- Vamos Harry, según me desperté fui a la habitación de Ángela para despertarla y mira tú por donde no estaba allí. ¿No tienes nada que decir? - intenté hacerme el loco pero Louis me conocía demasiado bien - Solo quiero que tengas cuidado, al menos mientras Nialler esté aquí.
- Lo sé Boo, lo sé. Pero es que es difícil.
Liam apareció por la puerta de la cocina frotándose los ojos y bostezando.
- Buenos días chicos.
-Buenos días Liam.
- Buenos días. Me voy a cambiar y voy a salir un rato a correr. - dijo Boo - Pórtate bien Harry. - dijo mientras me revolvía los rizos y salía en dirección a su habitación.
- ¿Qué quieres para desayunar Liam?
- Un chocolate, por favor. - sonrió y se sentó en una de las sillas de la barra de la cocina.
- Que sean dos. - apareció Niall por la puerta completamente despeinado.
- Está bien. - Niall se sentó al lado de Liam y ambos me miraban como preparaba el desayuno.
- Quizás debería ir a despertar a Ángela. - dijo Niall. - No creo que la guste perderse el desayuno.
- No. - respondí rápidamente. - Seguramente esté cansada, ayer fue una noche muy larga y no creo que la guste que la despierten.
- Tiene un mal despertar. - dijo Zayn bostezando y apoyado en el marco de la puerta. - Os lo digo por experiencia.
- Pero es por una buena causa, no creo que la moleste que la despierte si es para desayunar. - dijo Niall.
- Es mejor que se despierte ella. - respondí mientras pensaba como frenar a Niall para que no fuera a despertar a Ángela y que no descubriera que no había dormido en su habitación sino en la mía. - Yo mismo le haré después el desayuno.
Zayn pasó a mi lado, cogiendo el paquete de galletas que yo había empezado antes y lanzándome una mirada con la que supe que el sabía donde estaba Ángela, sabía que ella había dormido en mi cama, seguramente paso por su habitación antes de venir a la cocina y al no encontrarla allí la buscó en las demás habitaciones.
- ¿Queréis una galleta? - dijo Zayn sentándose en el último asiento que quedaba.
- Yo sí. - respondió una voz desde la puerta de la cocina. - Buenos días chicos. - bostezó y le robo el paquete de galletas a Zayn, se sentó en la encimera mientras sacaba una galleta y me miraba atenta. - Vaya hoy hay chocolate para desayunar, gracias rulos. - me agitó el pelo.
- Me puedes alcanzar las tazas de ese armario Ángela.
- Claro Haroldo. - abrió el armario y alzó su mano acercándome una a una las tazas que había en la estantería.
Después de desayunar me fui a mi habitación a hacer la cama dejando a los chicos y a Ángela en la cocina, abrí la ventana y escuche como la puerta se cerraba, pensé que había sido por que al haber abierto la ventana se había hecho corriente pero al girarme encontré a Ángela apoyada en la puerta sonriendo.
- He pensado que debería ayudarte a hacer la cama. - dijo haciendo un silencio para que yo contestara, pero no lo hice. - Después de todo, he sido yo la que la ha deshecho. - no dije nada y me puse estirar las sábanas. - ¿No vas a hablarme Harry? ¿No tienes nada que decir?
- ¿Qué se supone que tengo que decirte? - alcé mi mirada encontrando a sus preciosos ojos verdes mirándome  - ¿Qué me arrepiento de lo que pasó ayer? No se me da bien mentir Ángela.
- Yo... Bueno... No me refería a eso. - se puso al otro lado de la cama ayudándome a estirar bien las sábanas. - Yo... Tampoco me arrepiento de nada Harry.. - suspiró. - ¿Tú sabías lo de Niall verdad? - asentí.
Terminamos de hacer la cama en silencio. Estábamos los dos de pie junto a la cama, sin nada que decir.
- Él me ha pedido salir después de desayunar Harry. - no dije nada. - A eso me refería antes, ¿no me vas a decir nada?
Hice un silencio, ¿me estaba pidiendo que la dijera que le rechazara? ¿Quería que le diese mi opinión sobre lo que debería hacer? Ella era de Niall, contuve una lágrima que me iba caer por la mejilla y la contesté.
- Sed felices.


martes, 9 de julio de 2013

Capítulo 11.

«Ay, ni te imaginas cuánto esperaba que ocurriera esto. Que por fin alguien en este mundo me entiende, ¡qué difícil encontrar una persona cuerda que no juzgue por apariencias ni palabras sueltas! ¡Que te hable de una forma diferente a los demás, que te lleve a otra realidad totalmente distinta en tan solo un instante! ¡Que me quiera por lo que soy, no por lo que hago ni lo que escribo! Paso de vivir de ilusiones ahora que las ilusiones me las proporciona alguien y no nada. Vivir de nada, de eso solía subsistir. Y ahora sí, eso. Paso . Lléname de alas que ya me ilusiono solo, tranquilo. Tú hazme sentir que de lo demás ya me encargo yo. O no.»

(Narra Niall)
Llevaba mucho tiempo no, muchísimo, sin ver a Ángela. Ya tenía ganas de llegar a la casa de los chicos.

- ¿Cuántas gominolas has comprado Harry? ¿Piensas en matarme a base de azúcar?
- No las ha comprado él. - una pequeña figura alzo su cabeza por encima de mi hombro- Las he comprado yo y mi intención no es matarte.
- ¿Eres una chica dulce? - sonreí.
- Más bien lo contrario, por eso lo combato comiendo gominolas. - sonrió- No te olvides de los lacasitos que están en el armario de la esquina. - dijo cogiendo unos vasos y llevándolos al salón.
Era la hora de la cena, habíamos pasado uno de los mejores días de mi vida. Cuando llegué a Londres Louis y Ángela me vinieron a buscar y desde entonces no habíamos parado en casa. Estuvimos comiendo fuera, varias personas nos habían parado para hacernos una foto y Ángela contestaba con una amplia sonrisa cuando le ofrecían una cámara de fotos para que ella la hiciera. Por la tarde paramos a comprar un helado, sí ya lo sé en pleno diciembre no es muy normal pero Ángela quería un McFlurry y ninguno se pudo resistir por lo que pasamos parte de la tarde en al McDonald's de Picadilly. Antes de irnos a casa entramos en la tienda de M&M's y arrasamos con todos.
- ¿Te ayudo en algo Nialler?
- No, ya tengo todo Zayn, pero gracias.
- Muy bien, pues voy al salón con los demás. - cogí los lacasitos del armario y salí de la cocina detrás de Zayn.
Me senté en el sofá, justo al lado de Ángela, donde quedaba un hueco libre.  Louis estaba poniendo música en el otro lado del salón, Zayn y Liam hablaban no se muy bien de qué pero debía de ser algo gracioso porque se estaban riendo, enfrente tenía a Harry que estaba con el móvil entre las manos, seguramente hablando con alguien o simplemente leyendo tweets. Ángela se había acomodado en mi regazo comiendo sus lacasitos mientras yo la observaba y la peinaba suavemente.
- Bueno y este es todo el plan que tenemos para celebrar mi cumpleaños. - dijo Louis volviendo, había puesto música a tope que resonaba por toda la casa. - Pues menuda mierda. - se quedó pensativo durante un momento y siguió hablando. - Voy a por una cerveza, ¿alguien más quiere?
- Yo sí Boo. - dijo Harry y se levantó del sofá acompañando a Louis  a la cocina.
- ¿Tú no bebes? - me preguntó Ángela en voz baja girando levemente la cabeza para poder mirarme a los ojos.
- Bueno... digamos que… no me he levantado a por una por no desacomodarte. - sonreí.
- No te preocupes, ya voy yo a por ellas. - sonrió levemente y se levantó.
Louis, Harry y Ángela volvieron con cervezas para todos. Ángela se estaba riendo de las caras que estaba poniendo Louis, su risa era una de sus perfecciones, tan dulce y acompasada, tan pegadiza que solo con oírla te sentías bien.
- Voy a por unas cartas para jugar a algo. - dijo Louis mientras dejaba los botellines que llevaba sobre la mesa.
Pasaba la noche y a cada minuto que pasaba estábamos peor, habíamos pasado de unas cervezas y habíamos acabado por chupitos de tequila.
- ¡Chicooooooooooooosss! Os quiero tíos, sois los mejores. Abrazo en grupo. - gritó Zayn y todos no tiramos encima suyo.
- Chicos, quitad de encima que me estoy meando. - gritó Ángela desde debajo del sandwich humano.
Todos nos levantamos y Ángela salio corriendo dirección al baño mientras se reía.
- Joder Nialler vamos que la tienes a huevo. - dijo Harry mientras se reía. Reí era al único que le había dicho lo que me pasaba con Ángela, aunque tenía la sensación de que todos lo sabían.
- Venga chicos, relajaros. - dijo Liam, él era el único que no había bebido nada.
Ángela apareció por la puerta y se tiró encima de Zayn y empezó a llenarle la cara de besos. Louis empezó a poner morritos y todos reímos.
- ¿Queréis que os dejemos intimidad? - dijo Louis. - Por mi no hay problema. - rió.
- Tranquilo Lou, yo con Zayn nada. - rió Ángela - Es como si fuera mi hermano.
- Bueno, qué tal si hacemos algo.
- Algo como qué Louis. - pregunté.
- ¿Una botella? -  respondió con mirada picara mientras me miraba a mi y a Ángela y rió.
- A mi me parece buena idea. - dijo Harry.
- Un momento. Soy la única chica.- contestó Ángela. - ¿Siempre me va a tocar tirar a mi?
- Muy bien chica lista. - rió Louis - Míralo por el lado bueno, vas a pillar con 5 bombones en una misma noche. - todos reímos.
- No sé si es lo más conveniente según estáis. - dijo Liam.
- Vamos Liam, que yo te quiero dar un beso. - le contestó Ángela. - Venga, empezamos.
Hicimos un pequeño circulo en medio del salón apartando la mesa hacia un lado. Ángela cogió una de las botellas vacías que había por allí y comenzó a tirar. Mientras la botella giraba quedamos que el juego terminaría cuando todos nos habríamos llevado al menos un beso.
El primer sitio en el que la botella paró fue en el de Zayn.
- Vamos a ver si es verdad que para ti Zayn es como un hermano. - soltó Louis antes de que Ángela y Zayn se besaran.- Si no hay lengua el beso es invalido, ya de antemano te aviso.
No estaba muy seguro de como me iba a sentar eso de que Ángela besara a cada uno de los chicos. No me hacía mucha gracia y menos que fuese delante de mis propias narices pero bueno, tampoco podía hacer nada.
Ángela se abalanzó encima de Zayn mientras se reía y le plantó un beso en todos los morros y lo tumbó en el suelo.
- Bueno bueno, como un hermano decía, pues menos mal.-  Ángela rió y se incorporó de nuevo.
- Venga, seguimos. - la botella giró de nuevo esta vez apuntando hacia mi. - Oh mi niño, ven aquí.
El beso comenzó siendo lento, un simple beso, hasta que Ángela comenzó a subir su mano por debajo de mi camiseta dibujándome pequeños círculos en la espalda con sus dedos erizándome la piel. la cogí y la acerqué más a mi, por un momento olvidé que los chicos estaban observándonos y me sumergí en el beso. Era suave y cálido a la vez que húmedo y escalofriante, el beso cada vez se intensificaba más hasta que oí toser a Harry. Ángela se alejo sonriendo y volvió a tirar.
Sin duda el mejor beso de mi vida.

(Narra Harry)
Vale, tenía asumido que Ángela no iba a ser para mi, que ella tenía que estar con Niall, que yo quería que estuviera con Niall, pero juro por mi madre que es lo más sagrado que tengo que no ha habido cosa que más me haya costado soportar que ver a Ángela y Niall besarse.
Había aguantado que Niall y Ángela hubieran pasado toda la noche justos en el sofá y que incluso Ángela besara a Zayn, pero necesitaba que acabara ya el día. Tenía demasiadas emociones acumuladas y mis condiciones no eran las más adecuadas.
- Creo que me voy a ir a la cama.
- ¿Te vas a ir sin tu beso? - me preguntó Boo.
- Estoy muy cansado. - mentí, necesitaba irme del salón. - Necesito dormir.
- Está bien, buenas noches.
- Buenas noches Harry.
- Buenas noches.
- Buenas noches chicos, hasta mañana.
Me dirigí a mi habitación y me quité el pantalón, luego Louis se quejaba de que siempre iba desnudo por casa pero es que el tío ponía la calefacción a tope y yo me cocía. Entré al baño a lavarme un poco la cara, necesitaba espabilar un poco antes de dormirme y despejarme de todo lo ocurrido esta noche. Cuando salí del baño una pequeña figura estaba sentada a los pies de mi cama.
- Hola Haroldo. - sonrió. - Había pensado que querrías tu beso de buenas noches.
- Un beso de una pequeñaja insoportable, ¿qué te hace pensar eso? - Ángela se acercó poco a poco a mi.
- ¿Eso quiere decir que no lo quieres? - paso sus brazos por mi cuello agarrándome y dejando nuestras caras a pocos centímetros, rió.
- Ángela... - reí, el alcohol todavía corría por mis venas y en estos momentos lo que más deseaba era besarla. - No estamos lo que se dice muy bien y no quiero que mañana nos arrepintamos de nada.
- Yo no me voy a arrepentir de nada. ¿Tú? - me miraba fijamente a los ojos mientras se mordía el labio inferior.
- ¿Y Niall?
- Esta durmiendo. Todos están durmiendo. - empezó a sumergir su mano en mi pelo y a acercarse a mi, ya no podía soportarlo lo necesitaba, necesitaba sentir sus labios. Nos fundimos en un beso, en un perfecto beso, cogí a Ángela de los muslos y la subí a mi cadera, el beso se intensificó, yo podía parar de besar sus labios, eran droga para mi, necesitaba sentirlos contra los míos. Dejé a Ángela encima de la cama, se metió debajo de las sábanas.
- No puedes dormir aquí Ángela.
- ¿Por qué no? - rió.
- Pues porque... porque no y punto.

- Qué pasa Haroldo, ¿tienes miedo a no ser tan fuerte como para poder dormir conmigo en la misma cama?

Capítulo 10.

«Mi problema es. Tú eres mi problema. Tú eres ese pensamiento constante que aparece cuando más vulnerable me encuentro. Tú eres la razón por la que estoy aquí, escribiendo esto para que quizás tú nunca lo leas. Me duele cada línea, cada letra, que lo sepas. Me duele recordarte, me duele verte sonreír, me mata sentirte tanto. Y lo siento. Siento ser un lastre. Siento haber confundido ficción con realidad, siento haberte confundido con la excepción de todos ellos cuando sólo eres una copia más. Esto parece un puto complot de agonías.»

(Narra Louis)
Desde que Ángela y Zayn habían llegado, Harry había estado con Ángela. Supongo que mis instintos nunca fallan y que tenía razón sobre ese pequeño presentimiento que me acechaba desde hace tiempo y es que mis ojos tenían la prueba, notaba a Harry mucho más alegre, quizás no tan imbécil como siempre o por lo menos no con Ángela. Se notaba que la quería pero por otro lado estaba Niall.

(Narra Harry)
- Vale, quizás y solo quizás, si que sienta algo por Ángela, pero algo pequeño.
- Vamos Harold, no me seas. Que nos conocemos.
- En serio Boo, yo... yo no la quiero, simplemente me lo paso bien cuando estoy con ella, eso es todo.
Louis y yo estábamos hablando en el salón, Zayn estaba dormido en el sofá de al lado y Ángela se había ido a dormir hacia ya un rato.
- Oh rulos... - dijo Louis imitando la voz de Ángela- Me lo vas a seguir negando -continuó- odias cuando yo te llamo así, pero claro si Ángela te lo llama no pasa nada, ¿no? - me quede en silencio, no tenía nada que decir a eso, es verdad que odiaba que me llamaran así, en cambio salido de la boca de Ángela me encantaba, era algo especial, no sabría explicarlo. Sonreí levemente.- Bueno y por no hablar de esa sonrisa de gilipollas que se te pone al verla o cuando hablas con ella, algo así como la que tienes en estos momentos.
- Cállate Louis. No me gusta Ángela y punto.
- Está bien rulos. - dijo remarcando el rulos y alejándose con una leve risa- Eh. -dijo volviéndose  ¿quieres que te de un besito de buenas noches como ha hecho tu amada o me puedo ir a dormir sin más? - le tiré un cojín pero lo esquivó.- Buenas noches mi rulitos querido. -entró a su habitación y cerró la puerta.
- Zayn tío. Despierta. - le dije con suavidad y moviéndolo un poco.
- ¿Qué? ¿Qué pasa? -pegó un salto y dijo alterado.
- Te has quedado dormido en el sofá, venga vamos, te acompaño a la habitación que estás zombie.
- No tranquilo, voy solo.
- Está bien yo me quedo recogiendo esto. Buenas noches.
- Buenas noches.
Recogí la mesilla del salón, que estaba llena de vasos y platos de la cena y lo llevé todo a la cocina. Mientras lo dejaba en el fregadero oí un suave sonido de una puerta abriéndose  Al minuto tenia una pequeña figura bostezando y estirándose enfrente de mi.
Estaba despeinada, con un moño muy desecho. Se frotaba los ojos a causa del sueño. Estaba vestida con una camiseta que la cubría hasta los muslos como pijama.
- Bonito pijama pequeña. ¿Qué haces levantada?
- Tengo hambre. - reí. Apenas abría los ojos se notaba que estaba demasiado cansada para hacer nada.
- ¿Un sandwich? -asintió- vete al sofá, ahora que lo preparo.
Oí como encendió la tele, hice el sandwich y lo llevé al salón. Cuando llegué me encontré con Ángela tumbada y dormida, realmente estaba guapa de cualquier manera.
Dejé el sandwich en la mesa y la observé por un instante, estaba preciosa, sonreí. Louis tenía razón, Ángela era muy especial para mi y la quería mucho. La cogí en brazos y la llevé hasta la habitación y la dejé encima de la cama, la arropé. Me senté en los pies de la cama.

- Sabes qué Ángela. Tengo un problema. - respiré profundamente, Ángela dormía- Mi problema es.. Tú eres mi problema. Te quiero, si lo admito, aquí y ahora. Te quiero, y me gustaría proclamarlo a los cuatro vientos pero verás, hay un chico, con un gran corazón, si, se llama Niall y te quiere mucho. Ayer hablé con él y me dijo que este fin de semana iba a echarle un par de narices y se te iba a declarar. La verdad es que no sé si quiero que le digas que sí o que lo rechaces. -reí- Pase lo que pase espero que seas feliz, sea con Niall, sea conmigo o sea con otro. Sabes qué, eres preciosa. Eres la chica más guapa que he visto en mi vida y no creo que nunca vea a alguna que te supere. Sabes otra cosa, ahora mismo me siento ridículo, soy un cobarde y no me atrevo a decirte todo esto a la cara. -sonreí- Quizás algún día me atreva a soltártelo todo cuando estés despierta, aunque tengo la impresión de que por ahora harían falta unos cuantos litros de alcohol recorriendo mis venas para ello. -Ángela se giro levemente- Noto como me miras, como sonríes al verme, noto como se te acelera el corazón cada vez que me acerco a ti, pero sabes que es lo mejor de todo, a mi también me pasa. Se que estamos destinados, lo noto cada vez que te veo aparecer como de la nada y todas mis preocupaciones se desvanecen. Me asfixia esta puta necesidad de ti por momentos, ¿entiendes? Que te imagino siempre que puedo a mi lado, y cuando no puedo me entra el puto mono de ti. Te juro que no es obsesión, te prometo que no consigo deshacerme de todo este cariño. Me es imposible imaginarme algo distinto a compartir más que palabras con alguien que no seas tú, ¿y sabes? No pienso conformarme, y bueno, aunque luchar por ti resulte una misión suicida yo me arriesgo. Y al final sé que no ganaré nada, que incluso te pierda más de lo que ya te tengo, pero, ¿sabes una cosa? Lucho por lo que quiero, me planteo mis metas, maquino mis planes y me lanzo a por todas aunque no tenga razones concretas ni coherentes. Vivo mi vida a base de saciar mis sueños, y hasta que no encuentre la forma de dejar de necesitarte no pararé. Y si para ello tengo que sufrirte primero, me arriesgo. Y si para ello tengo que sacrificar lo que tengo, aunque duela, yo lo hago. Dejé de creer en lo posible hace tiempo, y desde que te conocí tú te convertiste en ese imposible que nunca dejé de proponerme. Y aunque suene extraño, yo me propongo tenerte. A partir de ahora tú te conviertes en mi objetivo principal, y que les duela a los que les duela que yo, yo no voy a perder un segundo más que en este mismo instante podría estar perdiendo sonriendo como un gilipollas por cualquier puto latido tuyo. Pero tienes que prometerme una cosa vale, mañana cuando Niall te pida salir dile que sí. Él te quiere y te hará sonreír día a día. -aparté un mechón de pelo que caía sobre su cara- Buenas noches pequeña, te dejo aquí el sandwich por si te desvelas y sigues teniendo hambre. Te quiero y siempre lo haré. -seguía peinándola el pelo suelto de su desecho mocho hacia atrás, lo coloqué con cuidado detrás de su oreja, la besé cuidadosamente la frente y me fui cerrando la puerta con cuidado a mi paso, mañana iba a ser un día muy largo y más con todos los chicos por la casa. Esperaba que no fuera muy duro el ver a Niall con Ángela pero no me iba a engañar, me dolería y mucho, ella era mi pequeña.

Capítulo 9.

«Ya he perdonado errores casi imperdonables. He tratado de sustituir personas insustituibles. Me he olvidado de personas inolvidables. Ya he hecho cosas por impulso. Me he decepcionado con algunas personas y seguramente yo también he decepcionado a alguien. Me he reído cuando no podía. Ya he conocido a gente que me ha enseñado la amistad. Ya he gritado y saltado de felicidad. He llorado escuchando música y viendo fotos. He llamado sólo para escuchar una voz. Ya me he enamorado por una sonrisa. Y aún así, esto no es nada con lo que me queda por delante.»

(Narra Ángela)
- ¿Ya tienes todo listo? Venga Ángela date prisa que perdemos el tren.
- Quieres dejar de meterme prisa Zayn, ya casi estoy.
- Llevas diciendo eso un cuarto de hora. - dijo mientras salía de la habitación - Te espero abajo.

Estábamos ya en el tren, nos esperaba un viaje bastante largo así que opté por ponerme los cascos y un poco de música, Zayn estaba sentado a mi lado, ya casi dormido, qué facilidad tenía para dormirse en los viajes el hombre. Zayn era la cosa más adorable del mundo cuando dormía.
Después de un largo rato, me llegó un WA. Sería alguno de los chicos, estaba segura.
"¿A qué hora llegáis?" Era Louis.
"A la hora de comer." Le adjunte una foto de Zayn durmiendo.
"Jajaja siempre se queda dormido. Está bien, pues ya mando a Harry a la estación para que recoja y no os perdáis." Iba a ser la primera vez que volvería a ver a Harry después de mucho tiempo, seguramente habría cambiado mucho.
"¿No crees que Zayn sabrá llegar?"
"No nos arriesguemos, la última vez acabó en la otra punta de Londres. Jajajaja" Lo medité durante un segundo, si la última vez se había perdido y hoy estaba medio dormido, sin duda prefería que viniese Harry y no tuviéramos ninguna sorpresa.
"Está bien jaja, nos vemos en un rato Tommo. xx"

(Narra Harry)
Puto Louis y su puta manera de hacer que tuviera que ver a Ángela más de lo debido, enserio, lo odiaba. Por qué tenía que ir yo a buscar a Zayn y Ángela a la estación. Por qué no iba él. Vete a buscar a Zayn y Ángela a la estación Harry, acabo de hablar con Ángela y van a llegar en seguida. No me engañaba, lo había hecho a propósito, lo odiaba.
Después de un rato esperando en la estación por fin vi a aquella sonrisa que me traía de cabeza, su pelo estaba más largo de lo que lo recordaba, ya la llegaba más a bajo de la mitad  de la cintura. A su lado Zayn, con cara de dormido. Poco a poco se acercaron.
- Hola tío. - dijo Zayn con una voz de recién despertado.
- ¡Zayn! - le sonreí y le abracé, le solté y él se apartó dejando ver la pequeña figura de Ángela que estaba detrás suyo.
- Hola rulos. - me dijo con esa sonrisa con la que me enamoraba, estaba preciosa. Empezaba a notar como se me aceleraban las pulsaciones, eso era lo que ella provocaba en mi, respira Harry, saluda con naturalidad.
- Hola pequeña. - sonreí, ya estaba coqueteando con ella, mal Harry muy mal, Ángela para Niall. - Bueno que tal si vamos yendo. - aparté la mirada de Ángela y miré a Zayn.
- Bien. -Zayn miro a Ángela que asintió con la cabeza mientras sonreía. Mataría porque nunca dejara de sonreír.
- ¿Quieres que te ayude con la maleta Ángela?
- No, la llevo yo tranquilo Harry. - sonrió con autosuficiencia levantando la maleta del suelo y me miró.
- Está bien, pues vámonos entonces.
De camino a casa me acordé de que todavía no había comprado el regalo a Louis, pensé que lo mejor sería ir hoy mientras Louis recogía a Zayn y Ángela en la estación pero gracias a él y su importunidad se me había chafado los planes. Estábamos ya cerca de casa, solo faltaban dos últimas paradas de metro y cruzar la calle a la que hacía esquina después. En cuanto salimos del metro, busqué mis llaves en el bolsillo.
- Tomad las llaves, aunque imagino que Louis seguirá en casa. - dije ofreciendo las llaves a Ángela - Yo me tengo que ir a por el regalo de Louis.
Ángela miró a Zayn, este sonrió y extendió su mano sobre la que Ángela dejó mis llaves y le dio su maleta.
- Yo te acompaño. - me miraba sonriente. - Una opinión femenina siempre viene bien, ¿no?
- Esto... - no quería pasar más tiempo del debido con Ángela, me daba miedo que no fuera capaz de aguantar sin besarla mucho más - vale, me parece buena idea. - sonreí, sin duda era completamente idiota, pero eso era lo que ella provocaba en mi, la necesitaba.
- 4°A, ¿no rulos? - dijo Zayn mientras se alejaba riéndose  Noté como me subía un intenso calor a las mejillas, solo Ángela me llamaba rulos.
- Sí. - contesté.
Zayn desapareció de nuestra vista, Ángela me cogió del brazo y comenzó a andar.
- ¿Dónde vamos? ¿Qué tienes pensado comprarle? - me solté de su brazo, aguantaría las distancias, por lo menos todo el tiempo posible.
- Había pensado... - Ángela me miraba con ojos curiosos y un amplia y preciosa sonrisa - en un juguete.
Ninguna chica me había hecho titubear al hablar, siempre estaba seguro cuando hablaba con una chica pero con ella todo era diferente.
- ¿Un juguete? - rió - Sin duda tenéis un problema, va a cumplir 19 años Harry, no 5. - me pare y mantuve mi mirada fija en sus ojos - Bueno, quizás no sea tan mala idea..
- Eso pensaba yo. - seguí andando.
- Entonces, ¿a dónde vamos?
- A Hamleys. - pasé mi brazo por su hombro y seguimos andando.
Cuando llegamos a Hamleys la cara de Ángela se iluminó por completo y apareció en su cara una sonrisa como la de una niña pequeña abriendo sus regalos el día de Navidad.
- ¿Había estado alguna vez aquí? - negó con la cabeza mientras andaba hacia la zona de los peluches. Se paró delante de un oso más grande que ella. - Es realmente precioso.
- Si. - dijo en un susurro - Bueno. - dijo dándose la vuelta y quedándonos así a escasos centímetros su cara de la mía - ¿Qué tipo de juguete se supone que vas a regalar a Louis? - sonreí, cogí su mano y la guíe.
- Había pensado en algo así. - delante de nosotros había montado un scalextric enorme, cogí uno de los mandos que había y se lo ofrecí - ¿Una partida para probarlo? - Ángela cogió el mando.
- ¿Seguro que quieres que te pegue una paliza Styles? Te recuerdo que tengo un hermano pequeño. - deje soltar una pequeña risa.
- ¿Una paliza dices? Eso habrá que verlo. - cogí el otro mando y dimos la salida. Muchos niños se nos quedaban mirando, algunos de ellos me reconocieron. Al acabar la carrera había adelantado a Ángela en el último segundo.
- Eres un tramposo. - me dio un pequeño golpe en el pecho.
- Te dije que no iba a ser fácil ganarme. - la contesté mientras la abrazaba y la levantaba del suelo.
- Suéltame rulos. - seguía dándome golpecitos en el pecho y agitaba los pies.
La dejé en el suelo, la cogí de la mano y nos dirigimos al primer dependiente que encontramos, pedimos el Scalextric, nos lo envolvieron y nos fuimos. Antes de ir a casa paramos en un Starbucks a tomarnos un café con un bollo. Cuando llegamos a casa Zayn y Louis estaban sentados en el sofá jugando a la Play.
- ¿No habéis hecho la comida? -los dos negaron con la cabeza sin apartar la mirada de la televisión. - ¿Esperabais que la hiciera yo? - los dos asintieron y Ángela dejo escapar una leve risa. - Sois de lo que no hay. - me dirigí a la cocina.

- Yo te ayudo Harry. - dijo Ángela siguiéndome.

Capítulo 8.

«Vuela. Despierta con el primer rayo de sol, enamora con tu mejor sonrisa, sonrójate al mirar al chico que te gusta. Vuela si tienes prisa por llegar, al oír tu canción, al respirar hondo con los ojos cerrados. Vuela, viaja sin moverte, siente la brisa sobre tus mejillas, haz de los pequeños momentos algo inolvidable. Vuela al soñar despierta, al correr descalza. Vuela al sentirte libre, segura de tus pasos, al levantarte después de caerte. Vuela, despliega tus sentidos, saca lo mejor que llevas dentro, experimenta, juega, guíate por tu instinto. Vuela, siéntete la más guapa, el secreto está en tus manos, en tu piel. Vuela, haz que tus pasos dejen huella y tu aroma una gran estela.»

(Narra Ángela)
Lo que me había dicho Zayn me había tomado por sorpresa, no voy a negar de que me alegré pero a la vez sentí un terrible vació por dentro. Si no me lo hubiera dicho todo sería mucho más fácil. Llevaba semanas hablando todos los días con Niall y Zayn ya me había contado de que a Niall le brillaban los ojos cuando hablaba de mi, que no podía parar de sonreír y que muchos días había preferido quedarse en la habitación hablando conmigo por WA que salir con ellos. Por mi parte, me encantaba hablar con él, lo echaba mucho de menos cuando no lo veía, era un chico guapo no lo voy a negar y me enamoraba su forma de ser; pero Harry, con él todo era diferente, puede que no habláramos tanto, tampoco era el chico más amable del mundo conmigo pero tenía ese algo especial, no sabría explicarlo, aún hoy en día sigue teniendo ese algo pero eso no viene a cuento ahora.
Pi-pi, pi-pi. Un WA.
"¿Qué tal la mañana de compras?" Era Harry.
"Jajaja muy bien, gracias por tu ayuda." Fui a preparar la ducha, había sido una mañana intensiva, no estaba acostumbrada a madrugar los fines de semana.
"De nada. Nos vemos el próximo sábado en Londres, ¿no?" Preparé la ropa, algo cómodo, no tenía pensado salir de casa hasta la noche así que un chándal estaría bien y respondí.
"Sí, Zayn y yo vamos el viernes. :)" Nos quedaríamos en la casa que Harry y Louis compartían.
"Mm.. así que te voy a tener que aguantar desde el viernes jajajaja" Era un auténtico idiota, siguió hablando. "Es broma pequeña, mejor, necesito que me ayudes. :)"
"Seguimos hablando luego rulos que me voy a la ducha. xxx" Dejé caer el móvil encima de la cama, cogí la ropa y la toalla y me dirigí al baño, mi móvil sonó antes de cerrar la puerta pero decidí mirarlo después.
Me duché pensando en la situación que se me venía el próximo sábado encima, iba a estar en Londres con los chicos durante todo el fin de semana, iba a ser la única chica de lo cual no sabía si alegrarme o asustarme y luego estaba todo el tema de Niall y Harry. Esperaba que Zayn no me dejara a solas con ninguno de ellos. Tenía miedo de que Niall me dijera algo, me sentía muy pequeña cuando un chico que me gustaba me hablaba y teniendo en cuenta como estaban las cosas entre nosotros dos, lo más posible era que hubiera momentos un tanto incómodos entre nosotros. Y Harry, no sabía que pensar, me hablaba por WA, negaba que yo le gustara pero Zayn y los demás pensaban que mentía, aun así cuando estábamos juntos es como si pasara de mi, creo que no debería preocuparme mucho por él.
- ¡Ángela! - gritó Mike desde el salón - Zayn está aquí.
Salí de la ducha y me sequé rápidamente, me puse el chándal y bajé las escaleras mientras me recogía el pelo en una trenza. Cuando llegué al salón, Mike y Zayn estaban jugando una partida a la Play.
- ¡Goooooool! Dedícate a cantar Zayn, esto no es lo tuyo. - rió Mike - Te voy a meter una paliza.
- No grites victoria tan pronto Mike, soy un as en el Fifa.
- Un as que va perdiendo nada más empezar la partida, woah permítete que lo dude pero creo que eres un maleta.
- Vaya. - corté. Zayn se levanto y dejó el mando encima del sofá. - Hola Zayn.
- Hola. - sonrió - Pensaba que ya estarías preparada - dijo mientras me miraba de arriba a bajo - Aunque bueno, así estás muy guapa.
- Eh, dejaros de cursiladas, Zayn siéntate y coge el mando que no hemos terminado el partido. - protesto Mike.
- Callate Mike. - le dije mientras le lancé una mirada de imposición - ¿Preparada para qué Zayn? - Mike bufó, apagó la tele y subió las escaleras, supongo que dirección a su habitación.
- A patinar.
- Me lo dices en serio Zayn, a patinar. Hace años que no patino.
- Vamos Ángela, por favor. Ya estás en chándal  solo te tienes que poner los patines y estás lista. - bufé - Vamos enana de pequeña te encantaba y te sigue encantando. No te hagas de rogar y vamos.
- ¿Y tus patines?
- Están en la bolsa. - dijo señalando dirección a la puerta y ahí vi su bolsa de deportes tirada en el suelo. Lo volví a mirar a él y suspiré.
- Está bien. Saldré a la caseta del jardín a cogerlos, espérame.
- Gracias enana. - me besó la mejilla.
Salí a por los patines, los encontré en una bolsa azul marino de deporte en la que los solía llevar antes. Llevé la bolsa al salón, me cambiaría allí. Cuando entré Zayn estaba sentado en el sofá con los patines ya puestos, esperándome  Me miró.
- Te espero fuera.
Subí corriendo a la habitación a por unos calcetines gordos, revolví el cajón y los encontré al fondo. Cogí también el móvil, tenía un WA de Harry, vaya, se me había olvidado que había sonado el móvil antes de ducharme.

"El próximo fin de semana nos duchamos juntos. Para ahorrar agua y eso, ¿no preciosa?. ;) xx"

Capítulo 7.

«Que quiero que estés conmigo aquí y ahora. Quiero que me abraces cuando me veas tiritar. Quiero que me cojas la mano cuando me sienta insegura. Quiero que me beses cuando veas que estoy de bajón. Quiero que, cuando me veas desconsolada, me digas que tú serás mi infinito. Quiero que me agarres por la cintura para tranquilizarme cuando me altero. Quiero que me susurres al oído pequeña, para hacerme sentir grande. Quiero que te acerques y me llames princesa, porque sabes que me siento como una de verdad cuando tú estas cerca.»

(Narra Ángela)
Ya quedaba poco para que Zayn volviese, el domingo había sido el último programa de X Factor y habían quedado terceros, estaba muy orgullosa. A parte de eso, mi relación con Zayn seguía siendo la misma de siempre, desde que estuve en Londres incluso hablaba más con él. Louis me contaba chistes por WhatsApp. Liam me contaba todos los desmadres de los chicos para que estuviese al día. Niall y yo hablábamos todos los días y me mandaba fotos de su comida y yo de la mía. Y Harry, bueno, yo pensaba que después de el día que estuve en Londres hablaría más con él, pero no era así.
Una noche, después de haber pasado la tarde con Zayn por Bradford, me llegó un mensaje, era de Harry.
"Buenas noches pequeña xxx"

(Narra Harry)
Llevaba mucho tiempo sin hablar con Ángela, ya no podía más así que me decidí a mandarla un mensaje. No sabía como reaccionaria, sinceramente si yo fuera ella habría pasado del mensaje pero ella no era así.
"Buenas noches rulos. :)"
- Vaya, yo pensaba que ya no podías tener más cara de gilipollas. Siempre me sorprendes Haroldo.
- Cállate Gemma. - rió, guardé el móvil.
- Y bien, ¿a qué se debe esa cara?
- Vas dada si piensas que te lo voy a contar después de haberte reído de mi. - me levanté y me dirigí a la puerta de mi habitación, no quería que Gemma me siguiese preguntando así que la empuje fuera.
- ¡Mamá! Harry tiene una novia y no me lo quiere contar. - la mataba, juraba que la mataba.
- Eso es mentira. - me giré y grité. - Estoy... Estoy hablando con Louis.
- Pues déjame ver tu móvil.
- No. - cerré la puerta de mi habitación y me dejé caer sobre la cama.

(Narra Ángela)
Decidimos reunirnos todos por el cumpleaños de Louis, como era en Navidad pensamos que lo mejor sería celebrarlo antes. Zayn y yo salimos a comprar un regalo para Louis.
- ¿Qué crees que le gustará? - pregunté mientras andábamos calle a bajo para llegar al centro comercial.
- No sé supongo que algo de ropa estaría bien.
- ¿Qué tal un jersey navideño?
- Me parece una buena idea. - me contestó mientras me pasaba un brazo por encima del hombro.
Pronto llegamos al centro comercial. Nada más entrar hay un McDonals.
- ¿Podemos comernos un helado Zayn? Por favor, porfis porfis.
- ¿Ahora? Pero si acabamos de desayunar Ángela. - lo miré con ojos de cachorrito. - Después de comprar el regalo de Louis, ¿vale? Yo invito. - le di un beso en la mejilla y nos dirigimos a comprar el jersey para Louis.- ¡Ángela!
- ¿Si? - estaba en otro pasillo.
- ¿Qué talla tiene Louis?
- ¿Cómo que qué talla tiene? Tú eres el que tiene que saber esas cosas, yo qué sé que talla tiene Louis.
- Tranquila, a ver pensemos. Llamamos a Harry, él seguro que lo sabe. - sacó su móvil, marcó y lo pasó. - Habla tú con él.
- Pero Zayn yo...
- Que hables tú.
****Llamada telefónica****
- Hola Zayn.
- Emm Harry, soy Ángela.
- Oh. Hola.
- Verás, estamos comprando el regalo de Louis y tu querido amigo Zayn no sabe que talla tiene.- rió. - ¿Tú la sabes?
- La talla de qué. - rió pervertido.
- Harry por favor. Estamos pensando en regalarle un jersey.
- Bien, yo creo que con una M será suficiente pero que se la pruebe Zayn y que le quede un poco grande.
- Gracias rulos.
- De nada amor, aquí para lo que necesites.
****Fin de la llamada telefónica****
Compramos el jersey, Zayn me invitó al helado que me prometió y volvimos a casa.
- ¿Qué tal con Harry? - me preguntó Zayn de camino a casa.
- Em... Bien supongo, ¿por qué lo preguntas?
- Cuando lo llamé por lo de la talla, te noté nerviosa. - rió - ¿Qué te pasa con él?
- Nada. - mentí.
- Sabes que puedes contármelo todo Ángela. Venga, no se lo diré a nadie.
- Bueno.. es que me pone enferma.
- No será que te pone sin más. - rió.
- Zayn por favor. - volvió a reír y me miro.
- Vamos Ángela no vas a conseguir mentirme a estas alturas.
- Es un chico guapo. - admití - Pero ahí queda todo.
- Ya, ya sé como me dices. - sonrió - Os asombraríais de lo iguales que sois, tan cabezotas los dos y negando lo evidente.
- ¿Qué ha negado él? - pregunté con toda la naturalidad posible, me moría de ganas de saberlo. - ¿Qué se supone que va diciendo el rulos de mi?
- Vaya cuanto interés por lo que dice Harry, no sabía que te importase tanto. - rió sarcástico. - Sois igualitos madre mía.
- ¿Me lo vas a contar o no Zayn?
- Bueno... Él también niega que le gustes, pero los chicos y yo sabemos que miente.
- Vaya no me lo esperaba. - en mi mente estaba dando saltitos de alegría.
- Más bien lo tienes a tus pies. Babea contigo diría yo. - me miro y continuo hablando -El único que no sabe nada es Niall y bueno...

- Ya. - no hizo falta que continuase hablando - No... No se lo diré tranquilo.

sábado, 22 de junio de 2013

Capítulo 6.

«Y te necesito ahora esta noche, y te necesito más que nunca. Y si tan solo me tomas fuerte, estaremos tomándonos para siempre. Y solamente lo haremos bien, porque nunca estaremos mal. Juntos podemos tomarlo al fin de la línea. Tu amor es como una sombra en mí todo el tiempo. Yo no sé qué hacer y estoy siempre en la oscuridad. Estamos viviendo en un barril de pólvora y haciendo chispas. Realmente te necesito esta noche. Por siempre va a empezar esta noche.» 

(Narra Harry)
Solo es una actuación más, no tiene nada de especial Harry relájate  respira tranquilo, si sales nervioso al escenario es cuando te va a salir mal. No hacía más que repetirme lo mismo a mí mismo, estaba nervioso, más nervioso que el primer día de la audición.
Llevaba todo el día inquieto y los chicos lo habían notado, Louis era el único que no me había dicho nada pero estaba seguro de que lo había notado.
- Harry relájate, es solo una chica vale. - me dijo Louis, él... él lo sabía.
- ¿Cómo has sabido que es por una chica? - no lo entendía, yo no le había contado nada y había llevado el móvil todo el día conmigo, era imposible que lo hubiese descubierto.
- Se te ve en la cara de idiota que tienes desde esta mañana,  en que llevas todo el día nervioso, en que no haces más que aclararte la voz y hoy te has echado dos kilos de desodorante y colonia en vez del uno habitual que te echas para enamorar a las bailarinas con tu olor, bueno y ahora, ¿me vas a decir por quién estás así? ¿Va a venir alguna amiguita a verte hoy o qué?
- Más o menos. - dije y me giré para irme, si todo eso lo sabía con solo mirarme no quería pasar ni un minuto más con él, acabaría averiguándolo todo y no quería que ninguno de los chicos supiese nada de que estaba así por Ángela.
- Harry espera. - me grito Niall desde el otro lado del pasillo. Me alcanzó y comenzamos a andar a los camerinos, la actuación de hoy empezaba en breves. - He estado hablando con Ángela por teléfono, ya está sentada en la grada. - solo con escuchar su nombre se me había acelerado el corazón, lo notaba cada vez más fuerte. - ¿Está bien Harry?
- Si, si Niall. Estoy nervioso solo eso.
- Yo también lo estoy, cantar delante de Ángela me pone más nervioso que Simon. - rió.
- ¿Por qué? - quería saber la razón, no sabía porque me ponía nervioso a mí y quizás Niall podría decírmelo si le pasaba lo mismo.
- No sé, supongo que no es una chica más como las que vienen todas las semanas a vernos, hablo con ella cada día sabes, y creo que poco a poco la voy queriendo más y más día a día. Cuando la conocí en el aeropuerto, según la vi, noté como se me paró el corazón, esa sonrisa y esos ojos, con ese pelo con olor afrutado, fue como ver a un ángel, el nombre de Ángela cobraba sentido, esa carita de porcelana me enamoró según la vi. Después, cuando escuche su voz noté lo que había contado Zayn millones de veces sobre ella, tiene una voz tranquila, dulce, una voz que nunca te cansas de oír y la cual no te importa el momento o la situación en la que estés, deseas oírla porque sabes que tendrá las palabras justas para decirte. En Bradford, quedábamos todos los días, es un terremoto, no para quieta, siempre quiere hacer algo, el único momento del día que se toma con tranquilidad es cuando come, otro punto a favor, la encanta comer. - rió - Supongo que no es el tipo de chicas que se encuentran fácilmente, es de las que hay que ganárselas, es la chica más perfecta que podría  haber conocido, enserio Harry, el chico que acabe con ella será muy afortunado. Bueno, voy a comer algo antes de salir al escenario, ahora te veo. - se fue corriendo.
Vaya, Nial quería mucho a Ángela, pero no de la misma forma que Zayn, parecía que Niall estaba realmente enamorado de Ángela y yo ahora me sentía mal, Ángela era de Niall y por mucho que me gustara esto era así, no me tenía que meter en medio, Ángela y Niall tenían que terminar juntos y yo iba a ser el primero que intentaría que eso fuese así.

(Narra Ángela)
Vaya había mucha gente, menos mal que Zayn me había conseguido un buen sitio. Había estado hablando con él y con Niall antes, iban a cantar Total Eclipse Of The Heart, tenía un amor incondicional a esa canción y escucharla por los chicos y en directo iba a ser sin duda una de las mejores experiencias de mi vida.
Estaba nerviosa, menos mal que la que salía al escenario no era yo, estaba ansiosa por verlos.
Empezó todo, en cuanto apareció su encabezado en las pantallas mucha gente empezó a gritar, cuando salieron al escenario se me paralizó el corazón, veía todas las semanas X Factor, pero verlo en directo no era lo mismo. Iban todos guapísimos, estaban sentados en las escaleras del escenario, Niall comenzó a cantar y con ello llego mi muerte, le acompaño Liam, mi oso amoroso, lo quería mucho era adorable, cuando se levantaron y empezaron a cantar todos a la vez creo que se me paro el corazón por un momento, no sabía a quién de todos mirar, Louis iba guapísimo, Liam me encantaba, en el centro estaba Harry, al oír su voz me entraban ganas de casarme con él, Niall, mi Niall estaba radiante y Zayn, que voy a decir de él, lo quería muchísimo  llevaba tiempo sin verlo y necesitaba abrazarlo, cuando llegó su solo del final se me estaba cayendo una lágrima de orgullo por la mejilla.
Esperé al final de la actuación y en cuanto pude, salí de la grada y fui a la puerta a la que me había dicho Zayn cuando hablé con él. Allí estaba, tal y como siempre, apoyado en la pared esperándome, me vio y sonrió, corrí hacia él y salté, me colgué de él como un koala mientras le abrazaba.
- Habéis estado increíbles. - le susurré al oído - te quiero mucho.
- Yo también te quiero enana, te he echado de menos. -  estuvimos abrazados durante un largo rato, ninguno de los dos decía nada, con el abrazo bastaba y era lo que los dos necesitábamos. Estuvimos así hasta que aparecieron los demás.
- Siento cortaros pero... - dijo Niall, Zayn y yo nos separamos.
- ¡Nialleeeeeer! -  lo abracé.
- Esto es a lo que me refería, yo también quería un abrazo. - me beso la frente - ¿Qué tal todo preciosa?
- Con un poco de hambre pero bien. - reí y le guiñé un ojo - Era broma,  pues ahora que estoy con vosotros mucho mejor, os echaba de menos. ¿Y vosotros? - dije mirando a todos.
- Ya teníamos ganas de verte. -dijo Liam.
- Y yo a ti mi osito. - le dije mientras le abrazaba.
- Harry tiene ganas de abrazarte. - gritó Louis.
- Eso es mentira Boo. - respondió Harry poniéndose rojo.
- Sí claro, eso es mentira, y por eso llevas nervioso todo el día porque iba a venir Ángela y se te está cayendo la baba desde que la has visto, ¿no? - dijo Louis.
- Yo también quiero darte un abrazo rulos. - dije mirando a Harry - Aunque claro, si no quieres no te lo doy.
-  No, no es eso. - dijo y fui a donde él y lo abracé, podría vivir sumergida en un abrazo de Harry.
- Como sigas echándote esa colonia juro que me casaré contigo.
- Entonces no me la dejaré de echar nunca. - me dijo al oído y sonreí, me abrazó más fuerte, como si no me quisiese dejar ir nunca.