sábado, 15 de junio de 2013

Capítulo 5.

«Digamos que de todas formas, mi vida, hubiera hecho locuras para que en todas mis historias aparecieses tú. De una forma u otra, ya sea un primer o segundo plano, quizás en tercera persona o un simple narrador que me conociese a la perfección. Y es que tú y yo estamos hechos para ser indestructibles, y para eso, teníamos que estar juntos pasase lo que pasase, y así sea por siempre si es necesario. Yo solo te necesito en este juego de dos, que yo qué sé, si tú pones las ganas y yo la forma de hacerlo; podemos llegar a ser uno solo. Solo si tú quieres.»

(Narra Ángela)

Llevábamos ya unas semanas de X Factor por delante y la verdad es que Zayn, Niall y los chicos lo estaban haciendo genial. Era muy duro no poder estar con Zayn cada día pero ya faltaba poco para que fuera a verlo a Londres y hablaba con él casi todos los días por skype y cada noche nos daban las tantas hablando por WhatsApp.
Un día me habló para preguntarme si podía dar mi número de teléfono a los chicos, le dije que sí. Hicimos un grupo y la verdad es que me sentía bastante rara siendo la única chica pero eran todos un amor y pronto eso dejo de preocuparme, Harry era el único que no hablaba por el grupo, no entendí muy bien el porqué pero la verdad es que tampoco me importaba lo más mínimo  solo le conocía del día del aeropuerto y ya me caía mal. Tenía pinta de ser el típico que va de sobradito por la vida y ese tipo de chicos no me interesaba lo más mínimo  suficiente tuve que aguantar con mi ex, él era de ese tipo de tíos y bueno, las cosas con él no acabaron lo que se dice muy bien. Por otro lado, cada día hablaba más y más con Niall, siempre que tenía un rato libre me hablaba y era un autentico cielo, me trataba genial y nos mandábamos muchas muchas fotos de nosotros haciendo el idiota, hasta con caras feas estaba precioso, en una ocasión Zayn se dejo escapar una cosa por el grupo, dijo que Niall llenaba la almohada de babas con cada foto que yo le enviaba y bueno eso se convirtió en un show porque Liam y Louis también empezaron a picar a Niall y yo no sabía que decir.
Pasaban las semanas y yo estaba cada vez más enganchada a los vídeo diarios de los chicos, eran unos auténticos idiotas, Louis, oh dios mio Louis, era más infantil que mi hermano, parecía que tenía 5 años, bueno también hoy en día lo parece y le encanta jugar con los niños. La risa de Niall me enganchaba, Zayn era él mismo y eso me gustaba, Liam parecía el único con un poco de cabeza en le grupo y Harry... bueno, la verdad es que también se había ganado un trozo de mi corazoncito con los vídeo diarios.
Un día, ya tarde, por la noche, estaba haciendo de niñera en la casa de mi vecina, sus gemelos ya estaban dormidos hacía rato y yo estaba tumbada en el sofá viendo una película con el volumen bajo, me llegó un WA, el móvil estaba en la mesilla del medio del salón y desde el sofá no llegaba, ¿quién podría ser a estas horas?, ya me había despedido de los chicos hacia rato. Decidí levantarme a cogerlo, quizás fuese importante, pero sinceramente me extrañaba bastante dado la hora que era.
- No puedo dormir, cuéntame un cuento. - era Harry, ahora se dignaba a hablarme. No estaba segura de si quería contestarlo o no, pero supongo que en ese momento no tenía nada mejor que hacer y tampoco perdía nada por hacerlo.
- Anda, si me habla el rulos. Después de tanto tiempo te dignas a hablarme, bien bien. y, ¿qué cuento quiere el señorito?
- Uno de princesas por favor. - me contesto seguido de una carita feliz.
- Vaya, Harold, te creía más maduro. No me esperaba esta petición por tu parte. - cogí el mando de la televisión y la apagué, esto se ponía interesante.
- Yo también me esperaba que como buena niñera me contarás un buen cuento y ya veo que no es así.
- ¿Cómo sabes que estoy de niñera?
- Y de unos gemelos, ¿qué tal? ¿Se han portado bien?
- Harry contéstame, ¿cómo sabes que estoy de niñera?
- Lo has dicho antes por el grupo, o es que no te acuerdas. - era cierto, pero no me esperaba que lo hubiera leído.
- Vaya, yo pensaba que ignorabas el grupo. 
-Una cosa es que no hable y otra cosa que no lea. - podía imaginarme la sonrisa de listillo que tenía Harry ahora mismo dibujada en su cara como si la estuviera viendo. - Bien, ¿y mi cuento?
- No soy tu niñera, pídele a Louis que te cuente un cuento.
- Louis está dormido hace tiempo. Él ha sido mi primer recurso pero duerme como un tronco desde hace más de dos horas.
- Pues toma ejemplo y vete a dormir que ya va siendo hora.
- Te crees que no lo he intentado, bueno, me vas a contar un cuento o no.
- Te lo vuelvo a repetir, no soy tu niñera, búscate a otra que lo cuente.
- No quiero que me lo cuente otra. Quiero que me lo cuentes tú. - se hizo un silencio, supongo que debido a que Harry esperaba una respuesta por mi parte. - Te lo recompensaré, venga.
- Mmm.. y cómo me lo recompensarás si se puede saber.
- Bien veamos, déjame pensar. Qué tal... con un beso. - me dijo seguido de un corazón.
- Puag no por favor, no quiero besos de niñitos como tú.
- ¿Niñito? Perdón, pero creo recordar que tengo la misma edad que tú, es más, te saco dos meses. 
- Ahora resulta que te sabes mi cumpleaños, vaya Styles, ¿me has estado cotilleando?
- Lo dijiste por el grupo, ese en el que te recuerdo que estoy yo también. Bueno, que tal si me cuentas ya mi cuento.
- ¿Y qué tal si me lo cuentas tú a mi?
- Seguramente tus cuentos son mejores que los míos pero bueno, puedo intentarlo supongo. - Harry empezó con el cuento, vaya no se le daba mal, la verdad es que era bastante interesante, había jugado varias veces a los cuentos con Zayn en las noches en las que no podíamos dormir y en comparación los suyos eran pésimos, bueno, supongo que algo bueno tendría que tener el rulos este. - Y bien, ¿qué te ha parecido? 
- Sin duda son mejores los míos pero bastante brillante para ser tuyo.
- Eso cómo se supone que me lo tengo que tomar, a buenas o a malas.
- Ha estado bien Harry. 
- Vaya, la primera vez que me llamas Harry, creo que marcaré este día en mi calendario.
- El segundo, el primer día que te vi también te lo llamé recuerdas. Fuiste un auténtico capullo.
- Ya bueno, lo siento. Perdóname, ¿si? No pretendía tratarte así.
- Está bien rulos. No crees que ya va siendo hora de irte a dormir, te recuerdo que mañana tienes los últimos ensayos para el programa de este sábado.
- Sí, es cierto. ¿Este fin de semana te veo no? 
- Sí.
- Bien, porque me debes un beso, que te he contado el cuento yo a ti.
-Como le echas tanto morro Styles, yo no te he dicho nada de que te fuera a dar un beso por contarme un cuento.
-Buenas noches Ángela. Te quiero. - No me lo podía creer, sería morrudo el tío este, encima pretendía que yo le diera un beso, iba dado.
- Buenas noches amorcito mio del campo, te quiero con locura y te voy a hacer un hijo cuando te vea este fin de semana. - espero que notara la ironía.

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